Publicado el: 30/09/2020 Categorías : Reseñas e Informes

Vaporizadores personales: equilibrar los riesgos y las oportunidades

Recientemente, a principios del mes de septiembre, la Asociación Británica de Médicos (BMA-"British Medical Association") publicaba un nuevo informe sobre los cigarrillos electrónicos o vaporizadores personales. 


En el presente documento se examinaba la reglamentación de los cigarrillos electrónicos y se defiende un enfoque que trata de reducir al mínimo sus riesgos y al mismo tiempo maximizar su potencial para reducir la carga de salud relacionada con el tabaquismo.

Lo que obtendrá de este informe

  • Respuestas a algunas preguntas comunes sobre los cigarrillos electrónicos para apoyar a los médicos cuando discuten su uso con los pacientes.

  • Mensajes clave para los responsables de las políticas sobre seguridad, eficacia y regulación.

  • Investigación y datos para apoyar las decisiones sobre el uso de los cigarrillos electrónicos.

Hallazgos clave

Entre los hallazgos clave que se llegaron a la finalización del mismo son:

  • El consenso común y cada vez mayor en cuanto a que el uso de un cigarrillo electrónico es sustancialmente más seguro que fumar tabaco.

  • A diferencia de fumar, el uso de un cigarrillo electrónico no implica combustión. Si bien los componentes del vapor del cigarrillo electrónico pueden variar y algunos de los tóxicos presentes en el humo del tabaco se han detectado en el aerosol del cigarrillo electrónico, suelen estar presentes a niveles mucho más bajos que en el humo del tabaco.

  • Los cigarrillos electrónicos disponibles en la actualidad son productos regulados por los consumidores que tienen que cumplir normas de seguridad de los productos, pero las normas no son tan rigurosas como las de los medicamentos autorizados.

  • Dado el limitado tiempo durante el cual estos productos han estado ampliamente disponibles, hay poca información sobre los efectos de su uso en la salud a largo plazo.


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